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Brote de ciclosporiasis, alerta sobre el lavado de las verdurasSegún lo publicado en el New York Times, funcionarios de salud federales de Estados Unidos confirmaron más de 4.100 casos de ciclosporiasis en 41 estados y otra gran cantidad de personas que están teniendo cólicos y diarreas severas.
Esta situación disminuyó la clientela de cadenas de restaurantes como Chipotle y Chopt, relacionadas con la lechuga en EE. UU, ya que en dichos espacios gastronómicos se consumen muchas ensaladas, principalmente de col rizada. También se evidenció en los supermercados, donde nadie compra lechuga. Las autoridades dijeron que habían vinculado algunos de los casos con lechuga iceberg cultivada en México y servida en algunos locales de Taco Bell. Eso llevó a Taylor Farms, el mayor proveedor de productos agrícolas del país, a retirar voluntariamente del mercado la lechuga enviada a 27 estados. Las enfermedades y la incertidumbre han provocado que muchos consumidores dejen los envases de espinaca cruda, rúcula y lechuga romana en los estantes de muchos supermercados y que eviten las verduras de hoja verde en los restaurantes. Aunque la mayoría de los restaurantes ha informado que han descartado ese tipo de lechuga y que sus productos son todos frescos y confiables, la confianza del público en el sistema alimentario ha sido duramente golpeada por el brote de ciclosporiasis. Después de que la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos, por sus siglas en inglés Food and Drug Administration) anunció el sábado pasado, que una muestra de lechuga iceberg de Taylor Farms proveniente de México había dado positivo por Cyclospora durante una “vigilancia focalizada de importaciones”, dio marcha atrás con esa prueba al día siguiente, y concluyó que el resultado era un falso positivo. Ante este panorama, los especialistas recuerdan que una correcta manipulación en la cocina reduce drásticamente el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por alimentos (ETA). El procedimiento recomendado por las autoridades sanitarias se divide en cuatro pasos importantes: Higiene previa: El proceso comienza con el lavado de manos con agua y jabón por 20 segundos y la desinfección total de mesadas y utensilios. Selección rigurosa: Se deben descartar las hojas exteriores más expuestas y arrancar las partes marchitas o dañadas, donde las bacterias se multiplican con mayor velocidad. Fricción bajo el chorro: El método más eficaz consiste en separar hoja por hoja y frotarlas suavemente bajo el agua corriente. La FDA desaconseja el uso de detergentes comunes por el riesgo de absorción de químicos. Secado obligatorio: El uso de un centrifugador de verduras o toallas de papel es fundamental, ya que eliminar la humedad residual frena el crecimiento de los gérmenes sobrevivientes. La comunidad médica insiste en que las verduras etiquetadas como "listas para consumir" o "triple lavado" no deben volver a lavarse en casa para evitar una contaminación cruzada con los elementos del hogar. Susana Espósito - 3143 caracteres – Miércoles 29/07/26 |